Como tratar a un alcohólico

Cómo ayudar a un familiar que es alcohólico y no lo reconoce. Como tratar a un alcohólico si tenemos miedo de decirle que necesita ir a un centro para alcohólicos. Como sería prudente explicarle que necesita recibir ayuda en un centro de desintoxicación.

Siempre que puedas debes evitar hacerlo estando a solas con la persona que sufre adicción al alcohol. La primera intuición suele ser la de que si se lo decimos a solas, eso ofenderá menos al alcohólico que no se sentirá avergonzado. Y se sentirá más propenso a aceptar su problema con el alcohol.

Pero en este razonamiento hay un error. Porque eso también permite a el adicto al alcohol, a reaccionar de forma violenta con indignación, a enfadarse, sin tener que temer que nadie pueda contrariarle diciéndole que se equivoca. Que él puede dejar el alcohol cuando quiera, y no necesita tratamiento. Adicciones como el alcoholismo hunden familias, y destrozan parejas y matrimonios.

Es muy común, que los drogodependientes, ya sea al alcohol o a cualquier otra sustancia adictiva, acaben por conseguir convenciendo a la persona con la que conviven, de que el problema lo tienen ellos. Especialmente cuando viven a solas con esa persona, y no saben cómo tratar a un alcohólico.

Es esa persona que intenta ayudarle, quien tiene el problema, quien no le entiende, incluso, llegan a convencerte, de que eres tú quien ha perdido la razón, quien se ha vuelto loco, o loca. Te convencen de que exageras al hablar de un tratamiento. Alcoholismo y negación van de la mano.

Y eres especialmente vulnerable si no sabes como ayudar a un alcohólico.

Por eso suele acabar siendo necesario, prestar ayuda a familiares de alcohólicos. La familia de un alcohólico, su pareja, su padre o madre, su hijo o hija, su esposa, también pueden acabar necesitando ayuda.

El alcohólico les aísla, porque eso hace el alcoholismo no sólo con quien necesita tratamiento del alcoholismo, sino con quien está al lado, con su familiar.

Acabas sintiéndote avergonzada, o avergonzado, de verte en público con el adicto al alcohol, porque su comportamiento es impredecible, porque te humilla públicamente.

Así que al final te encierras con él, y acabas creyéndote todo lo que te dice. El alcoholismo ha sido descrito en muchas ocasiones como una "folie a deux" o locura compartida por varios. Como no sabemos tratar cómo tratar al alcohólico, al perder el contacto con la gente que te rodea, excepto con el alcohólico que se niega a recibir tratamiento, también pierdes la sana referencia, de la opinión que esa gente tendría sobre el comportamiento del alcohólico.

El problema se hace evidente cuando, tú, que no tienes ningún problema de dependencia del alcohol, te preguntas, ¿estaré exagerando?, ¿Tendrá él razón?.

De hecho, en sus periodos de semi lucidez, en su egoísmo, el alcohólico, busca la manera de conseguir aislarte, para que sea más fácil convencerte de que no tiene ningún problema con el alcohol, de que no es adicto, de que no hay alcoholismo ninguno.

Fracasas finalmente, cuando te engañas convenciéndote de que forma parte de su comportamiento normal, de que sus inconvenientes deben ser parte de vuestra vida diaria, y dejas de buscar tratamiento para el alcoholismo.

Y la reacción aún suele ser peor si le hablas de un centro de desintoxicación. Uno de los errores más comunes en el tratamiento de adicciones, incluida la adicción al alcohol, es la falsa creencia de que en los centros de desintoxicación sólo se trata a adictos a drogas ilegales que quieren salir de la droga. Pero lo cierto es que es el lugar dónde se dispensa tratamiento. Alcoholismo y otras adicciones son tratadas por los mismos especialistas en adicciones. Neurólogos, psiquiatras, médicos en general, sanitarios, psicólogos o terapeutas, colaboran todos ellos en los centros de desintoxicación, y tratan a cientos de adictos con métodos que, todos los días, sacan a adictos del pozo de la adicción a las drogas, empezando por la adicción al alcohol.

Es muy importante que al menos tú, entiendas que para conseguir un buen tratamiento del alcoholismo, hay que ir a un centro de desintoxicación, o clínica de desintoxicación. Hay centros de rehabilitación de alcohólicos donde saben cómo tratar al alcohólico, como Tavad, Neurosalus, Centro 12 Pasos, Instituto Hipócrates, Adinttra, Ctmadrid, Cita, Sinadic, Ctdoblec, Fispiral, con clínicas en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, y muchas otras provincias de España, así como filiales de estos centros de desintoxicación en países como México, Argentina, Colombia, Perú o Ecuador.

Como consejo final, te recomendaría organizar una intervención familiar. Se trata de una reunión familiar en la intimidad del hogar, a la que se cita al alcohólico, para que tome asiento cuando está lucido, y hablar seriamente con él. Se hace acompañado al menos de una persona. Esta persona debe ser aquella a la que el alcohólico más respeta, más quiere, y a la que se sentiría avergonzado de defraudar. Sobre todo debe ser una persona a la que el alcohólico admira, y cuya opinión valora y respeta.

Aquí está la diferencia entre un hijo, al cual el alcohólico querrá muchísimo, pero cuya opinión considera inmadura y por lo tanto inferior a la suya.

La persona idónea para acompañarte cuando no sabes como tratar a un alcohólico, y haces la intervención donde le explicas al alcohólico que necesita un tratamiento para el alcoholismo, suele ser:

Su madre, o su padre: sólo si no conviven con el alcohólico, y especialmente, si no sabían con certeza de su problema con el alcohol. Ya que de vivir con el alcohólico hace tiempo que les habrá perdido el respeto, al entender que han aceptado su problema.

Su mejor amigo: no se trata de un amigo con el que se va de copas, sino aquel que conoce desde la infancia, que ha hecho su vida, y que en el fondo el alcohólico, respeta y admira por lo que ha conseguido. No hace falta que sepa como ayudar a un alcohólico, su presencia si es conciliadora sera suficiente para apoyarte en la intervención, y que el alcohólico se rinda ante la imposibilidad de engañaros a los dos.

Su hermana, o su hermano: igualmente que en el caso de la madre o el padre, sólo en caso de que no haya mantenido contacto con la persona que necesita entender que tiene que someterse a un tratamiento del alcoholismo. En este caso es importante, que el hermano o hermana del alcohólico, tenga una buena relación con el adicto al alcohol. De lo contrario podría resultar fatal su presencia en la intervención, al crear tensiones innecesarias, que podrían acabar con esta persona sacando conflictos pasados, o menospreciando al alcohólico. Esto tendría como efecto que el alcohólico se cerraría en banda y no atendería a razones frente a nadie, por mucho que sepas que necesita ir a un centro de rehabilitación para alcohólicos.

Su jefe: sí, has leído bien. Es una opción que era más común en el pasado, cuando la mayoría de puestos laborales eran asalariados, la estabilidad laboral era muchísimo mayor, y la relación entre un jefe y su empleado era casi familiar, aún dentro del respeto. Precisamente por ese respeto férreo que un empleado tiene, muchas veces, a su superior en el trabajo, su opinión suele tener mucho peso a la hora de obligar al alcohólico a aceptar que tiene un problema con el alcohol. Además una persona con empleados a su cargo, aunque no sepa cómo tratar a un alcohólico, está acostumbrada a hacerse entender en situaciones de tensión. Hoy día, sin embargo, esta opción es menos válida, dado que en la mayoría de empresas, y comercios, la estabilidad laboral es muy inferior, y la relación entre empleados y jefes, mucho más impersonal. Al punto, de que implicar al empleador del alcohólico, podría suponerle perder su empleo, debido a la pérdida de confianza, del jefe, en su empleado.

Es también recomendable, siempre que sea posible, incluir la presencia de un profesional, preferiblemente un psiquiatra, o un médico especialista en adicciones. Esto no siempre está a nuestro alcance, y además tiene el inconveniente de introducir a un sujeto totalmente desconocido en una situación que precisa de intimidad. Sin embargo la experiencia y el respeto que merece un profesional, muchas veces sirven para pararle los pies a la alcohólico, y obligarle a escuchar. Además sería mucho mejor, que este profesional trabaje, o al menos colabore externamente, con un centro de rehabilitación. Alcoholismo y desconfianza, son dos problemas que no te interesa tener en la misma habitación.

Puede parecer una tontería, pero un detalle que suele ser importante en el caso de que participe un profesional, es que vaya ataviado como lo haría en el desempeño de su profesión. En el caso de un médico, o un psiquiatra, una bata blanca, supone un impacto que impone mucho respeto, cuando el adicto al alcohol que necesita tratamiento, entra en la habitación de su hogar donde tiene lugar la intervención.

En este último caso hay que explicarle al alcohólico desde el principio quién es esa persona.

Finalmente, tienes que tener mucho cuidado con el momento que eliges para hacer la intervención. Es muy importante programarla para un día, y horas, en que sepas con toda seguridad, que el alcohólico estará totalmente lúcido, lo menos afectado por la resaca del alcohol, y lo más descansado.

La intervención servirá de muy poco, si el alcohólico está resacoso, o cansado.

Pero lo más importante en lo que se refiere a como tratar a un alcohólico es que:

No se puede hacer una intervención, si el alcohólico está bajo los efectos del alcohol. Nunca lo intente.


www.nhs.uk

www.nidirect.gov.uk

www.msssi.gob.es
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