Eligiendo una clínica para la dependencia química

Si lees esto probablemente necesitas elegir una clínica para tratar una dependencia química. Puede que seas tú quien necesita el tratamiento, o sea otra persona, alguien que te importa, o a quien conoces y quieres ayudar. Sea quien sea la persona que sufre la dependencia química hay un tratamiento esperándole que le ayude a dejar el abuso de la sustancia.

Las dependencias químicas son tratables en clínicas especializadas. Pero el tratamiento debe ajustarse al perfil del drogodependiente o de la persona adicta a la sustancia que se trate.


Incluya tratamiento individualizado según la edad de la persona que sufre la dependencia química:

Pregunte si el tratamiento se ajusta según si la persona es menor de edad, o adulta. No se debe tratar igual, la dependencia química que sufra un menor que la que sufra un adulto. Aunque los recursos que deba poner la clínica serán más o menos los mismos en ambos tipos de adictos, la orientación del tratamiento de desintoxicación y posterior superación del síndrome de abstinencia psicológico (la costumbre de tomar la sustancia), será diferente.

Las causas que empujan a un adulto a abusar de una sustancia suelen ser muy diferentes. Además la terapia psicológica a un menor debe ser prestada por alguien formado en psicología infantil. La dependencia química en menores y adolescentes puede responder a causas familiares o personales. Además pueden requerir que la familia participe a veces de las reuniones en una especie de terapia familiar para abrir canales de comunicación entre el menor y sus tutores. La sexualidad (miedo atroz a hacer saber a sus padres que es homosexual, o que sufre disforia de género), los estudios (desear seguir un camino distinto del que los padres quieren), y los problemas de pareja (divorcio, peleas, maltrato) están detrás de la mayoría de los casos de dependencia química en adolescentes y menores.

En adultos suelen ser los problemas económicos, los principales motivadores de la dependencia química, seguidos por los de pareja.

Incluya diagnóstico psiquiátrico por si una patología mental le empuja a la dependencia química de sustancias de abuso:

También debes asegurarte de que el tratamiento de las dependencias químicas en una clínica incluyen el diagnostico de patologías mentales asociadas. Hay problemas ya no psicológicos, sino psiquiátricos, que pueden no haberse diagnosticado nunca, y que empujen a alguien a la dependencia química.

Por ejemplo la esquizofrenia, que según su gravedad puede pasar inadvertida en muchos casos empuja a quienes la sufren al abuso de sustancias. Sobre todo es común la dependencia química del alcohol entre los esquizofrénicos no tratados.

La depresión es otra patología mental que empuja al consumo de toda clase de sustancias, especialmente las excitantes. La cocaína, y los medicamentos contra la depresión son los más comunes. Por el contrario el alcohol y los alucinógenos suelen ser fatales para una persona con depresión. Porque el alcohol es una droga depresora, es decir, aumenta la depresión. Y los alucinógenos convierten en alucinaciones muy reales las ideas que ronden la mente de quien los toma. Por lo que en personas depresivas los alucinógenos suelen desatar episodios de pesadilla muy vívidos. Aun así, por desconocimiento o ignorancia, muchas personas que sufren depresión, caen en la dependencia química del alcohol y los alucinógenos. Lo que empeora gravemente su estado mental.

Otras patologías mentales como el desorden bipolar o depresivo mixto, o el déficit de atención, contribuyen a que las personas que los sufren caigan en alguna dependencia química.

Si estos trastornos mentales NO SON DIAGNÓSTICADOS, EL TRATAMIENTO NO SERVIRÁ DE NADA. Aunque el la persona sea tratada por su dependencia química en una clínica, y aunque de hecho consiga interrumpir el consumo de la sustancia de adicción, VOLVERÁ A CONSUMIR. Es cuestión de tiempo que su problema psiquiátrico no tratado empeore y lo empuje de nuevo a alguna de las dependencias químicas que tenga a su alcance.

Por todo esto el tratamiento debe incluir diagnóstico psiquiátrico del adicto para revelar cualquier problema psiquiátrico que pueda tener.


Ajuste el tiempo diario de tratamiento a la necesidad del químico dependiente:

Un tratamiento en una clínica de dependencias químicas no tiene, como se suele pensar, que implicar un internamiento. Existen pacientes internos y pacientes externos. El paciente interno es el que se traslada a la clínica mientras dura el tratamiento. Toda su vida durante ese tiempo se desarrolla en el centro de rehabilitación y cuenta con el apoyo de los profesionales las 24 horas del día. Esto no siempre es necesario. Según la gravedad de la dependencia química, y según si el diagnóstico psiquiátrico y psicológico es optimista, muchos adictos NO necesitan ser internados.

En la mayoría de casos basta con un tratamiento como paciente externo en lo que se conoce como hospital de día. La persona que sufre la dependencia química acude a la clínica un número de veces por semana durante unas horas. Puede que ni siquiera necesite acudir todos los días. Incluso si la adicción no es muy grave y se aprecia una gran voluntad por parte de la persona drogodependiente de seguir el tratamiento, a veces, se le deja acudir los días y horas que necesite dentro de unos mínimos, y de unos horarios marcados pero flexibles. Este es el régimen de tratamiento que se aplica en la mayoría de los casos. Pero es importante que si los especialistas de la clínica aprecian que el adicto necesita un régimen más estricto, respetes su decisión.


Seguimiento posterior:

Una clínica para la dependencia química, debe incluir un programa de seguimiento posterior al tratamiento para tratar las recaídas si estas se producen. Este seguimiento posterior puede ser una visita cada cierto tiempo al centro para ser reevaluado por un médico o por un psicólogo. Entre otras pruebas podría hacer un test para detectar la presencia de la sustancia de abuso o la droga. Puede incluir el acudir a terapia de grupo para hablar con personas que han dejado la dependencia química o que intentan dejarla cada cierto tiempo. Puede incluir recibir llamadas desde la clínica para mantener una conversación con el paciente y asegurarse de que continúa limpio de dependencias, aunque esto implica que se haya ganado la confianza con sinceridad. También puede incluir la visita de consejeros al domicilio para hablar cada cierto tiempo con quien recibió en tratamiento para la dependencia química, y con el resto de personas con las que viva, especialmente si participaron en el tratamiento en la clínica.

Es importante que el tratamiento de la dependencia química en una clínica o centro de rehabilitación incluya seguimiento posterior. Las recaídas son frecuentes y si los profesionales están al alcance cuando ocurren, la dependencia química no volverá a tener el tiempo necesario para afectar a la calidad de vida tanto de la persona que sufre la dependencia química, como de quienes comparten su vida, o su trabajo con esta.


Ahora sabes lo necesario para dar el primer paso, ya sea por ti, o por alguien a quien quieres ayudar. Con lo que has leído sabrás hacer las preguntas correctas. Hay muchos profesionales formados que han tratado a muchas personas antes que sufren la misma dependencia química. Empieza a hacer llamadas, y recoger información sobre tratamientos en clínicas de dependencia química.

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